Según varias investigaciones echas por google (jeje) se dice que las novias no deben usar perlas el día de su boda pues, al tener éstas forma de "lágrima" llorarán durante toda su vida matrimonial...
Y yo buscándole la quinta pata al gato, digo... pero bue... las perlas no parecen lágrimas!!! Y si por llorar fuera, yo de por sí soy super llorona, así que no creo que las perlas me vayan a dar más lágrimas de las que yo me gasto habitualmente.
Por otro lado, gente opina en la red diciendo que ellas se casaron con collares de perlas y que han sido felices por muuucho tiempo (de 20 años para arriba)... pero las cosas quizás hace 20 años atrás no son como hoy...
Otras son reacias a probar casarse con perlas "por siaca" no funciona, en fin, que las tradiciones son una cosa y las cábalas otras... las supersticiones por esto o por aquello no dejan más que un cúmulo de tradiciones mal comprendidas y traspasadas de generación en generación...
Al final yo me pondré perlas... ¡Son preciosas! Que me importan las supersticiones... (pero "por siaca" para contrarestar el maleficio de las perlas en la novia me pondré algo azul y rezaré unas cuántas oraciones! jajaja)
La tradición de que ver a la novia antes de casarse era mala suerte, nació porque ya que las bodas normalmente eran por conveniencia familiar: "Que si me das 20 ovejas o 4 camellos por aquella que es trabajadora", o "que si casamos a nuestros hijos para perpetuar el reinado" (algo así como la reelección... bueno!), en fin, por el motivo que fuera el matrimonio era casi obligado... y si a eso le agregamos que la joven fuera poco agraciada según los estándares de belleza de la época, el usar un velo, o no dejarse ver por el novio le daba más chance de concretar el matrimonio.
Si el novio llegaba a verla toda vestida de blanco y decidía que su aspecto no le agradaba, la situación podía terminar en un plantón para la novia, una asidimba de la suegra, una enemistad de los padres y hasta guerras... por lo tanto se instituyó la costumbre de la "mala suerte", y con eso se evitaban situaciones vergonzosas.
En matrimonios arreglados, el velo impedía que el novio viera a su futura mujer antes de concretar la ceremonia. Pero antes, las novias griegas y romanas usaban velos rojos o amarillos, que representaban el fuego y la pasión.

Hoy en día la novia puede, o no, usar el Velo o un Tocado que se utiliza con fines más de adorno que de otra cosa...
El Tocado es un adorno que puede ser como un sombrerito que puede tener un velo incluído.

Habemos algunas novias que queremos casarnos con Velo y con Tocado porque no nos conformamos sólo con "VERLO" sino que también queremos "TOCARLO" antes de firmar... jejeje
¡Sí, me voy a casar vestida de blanco!
¿Cuál es el problema?
Según esto a comienzos del siglo XVI fue que se popularizó el vestido blanco para las bodas. Antes de eso, una novia se ponía simplemente su mejor traje, o quizás un vestido nuevo, pero sin obligación cromática de por medio. Si alguna deseaba simbolizar la pureza con que llegaba al nuevo estado civil, habría optado por un atuendo azul, color que en tiempos bíblicos simbolizaba la doncellez o virginidad.
Esta tradición ha traído muchas habladurías de la gente... que si la virginidad, si acaso se casó virgen o no... He conocido gente que ha tenido la gran desfachatez de decir que la virginidad es un estado mental... tampoco así!!! Qué pasaaa!!!
Yo considero que en estos tiempos modernos las parejas deben disfrutar de su sexualidad para saber si hay compatibilidad en ese campo, porque te puedes llevar de maravillas con la familia, con los amigos de él, con los amigos de ella, con todo el mundo, hasta pueden gustar del mismo tipo de comida, tener un futuro promisorio económicamente hablando, pero ¿Y si en la cama no se llevan bien? Le doy poco futuro a esa pareja. Ojo que tampoco le doy futuro a la pareja que sólo se lleva bien en la cama... ¡MUCHO OJO!
Por eso, con mi cara bien destapada, digo que me casaré vestida de blanco, no porque sea pura de cuerpo (según la definición tradicional de virginidad), pero sí puro es el amor que hay en mi corazón y ese día de celebración, procuro mostrar al mundo que mi amor es sin mancha, que la luz del blanco y su energía nos cubrirá, y que el sol nos dé la pureza para decirle al mundo que estamos unidos bajo el sentimiento universal y verdadero del amor.