En tiempos de crisis económica la gente honrada trata de buscar la manera novedosa y simpática de salir adelante.
En una esquina cerca de mi casa se instaló hace unos días este señor, muy pintoresco, con su gorrita, delantal blanco, mantel blanco y una mesita a vender empanadas fritas.
Cualquiera se para un día de estos para probarlas.
La comida es algo que no se deja de vender aunque haya crisis, y si lo ven cerca de ustedes hay más puestos como este porque es así, hay que "buscárselas" para poder paliar la situación de escasez de "cualto".